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¿Conoces la Tierra?

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El tamaño, posición en el Sistema Solar y presencia de agua, hacen posible que la Tierra tenga las condiciones necesarias para desarrollar la vida tal como la conocemos.

 

La Tierra es el tercer planeta del Sistema Solar y se formó hace unos 4.500 millones de años. Debido al tamaño de su satélite natural, la Luna, se puede hablar de un planeta doble. Lo normal es que los satélites sean mucho más pequeños que el planeta que circundan, pero el tamaño relativo de la Luna respecto a la Tierra es el más grande del Sistema Solar, con excepción de Plutón. viagra rezeptpflichtig niederlande

La Tierra es única debido a que su superficie contiene una gran cantidad de agua en forma líquida. Esto es posible por dos factores principales: porque la temperatura en la superficie es mayor a la de congelación y menor a la ebullición y porque las características y espesor de la atmósfera hacen que retenga el vapor de agua.

El diámetro de la Tierra es de 12.756 [km]. Su centro o núcleo está formado por una mezcla de hierro y níquel a altas temperaturas, presión y densidad. Este núcleo está dividido en dos partes, el núcleo interno, que debido a la presión es sólido, y el núcleo externo, que está en estado líquido y genera un campo magnético terrestre. Se ha demostrado que el núcleo interno rota con respecto al centro externo. La capa que sigue al núcleo es el manto, que se divide en inferior y superior. La corteza y la parte superior fría y rígida del manto superior se denominan litósfera, y es allí donde se encuentran las placas tectónicas de la Tierra, que se desplazan lenta pero continuamente. La corteza es una zona químicamente diferenciada, que alberga toda la vida en su superficie y su grosor va entre los 10 y 70 [km].

Se divide en la corteza basáltica oceánica, muy joven (apenas 100 millones de años), formada debido a la actividad tectónica en las dorsales oceánicas (elevaciones en el centro de los océanos que tienen una fisura central que libera magma), y en la corteza continental que alberga los continentes, y está compuesta principalmente de roca cristalina como el cuarzo. Como la corteza continental es más liviana que la oceánica, los continentes “flotan” por sobre las otras capas, y en este momento no se crean ni se destruyen.